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Fiestas y tradiciones

Álava es prolija en fiestas populares que conservan el sabor tradicional. Las celebraciones y las ferias se reparten a lo largo de todo el año, destacando las Fiestas de la Virgen Blanca, patrona de Vitoria-Gasteiz.

 

San Prudencio

 

Álava celebra especialmente el 28 de abril la Festividad de San Prudencio, patrón del territorio histórico. La celebración comienza la noche de víspera frente a la Diputación en la capital alavesa. Allí se congregan miles de personas a escuchar las “retretas” de las tamborradas.

A la mañana siguiente, tiene lugar una concurrida romería popular a Armentia. La procesión al son de la tamborrada y las charangas conduce a los fieles a la basílica, en la que se celebran los oficios, besando más tarde la reliquia del Santo.

En las campas que rodean el Santuario, llenas de tenderetes y rosquillas, se dan cita miles de personas para asistir a los concursos gastronómicos, deporte rural, danzas y otros festejos.

 

Fiestas de La Virgen Blanca

Las principales fiestas de Vitoria-Gasteiz se celebran en honor a la Virgen Blanca desde el 4 al 9 de agosto, aunque tienen preámbulo el 25 de julio, día de Santiago, con la celebración del “Día del blusa”.

Jóvenes de todas la edades ataviados con los trajes típicos vascos y organizados en cuadrillas, son los protagonistas de la festividad de Santiago. La carrera de burros en la Plaza de la Virgen Blanca calienta los motores para las inminentes fiestas que comenzarán en esa misma plaza.

El 4 de agosto miles de personas esperan ansiosas que den las seis de la tarde. En ese momento el alcalde lanza el chupinazo y ante el júbilo de los congregados, comienza la bajada de Celedón. Este es un muñeco vestido de “blusa” que con el paraguas abierto se desliza a través de un cable desde la iglesia de San Miguel hasta un balcón de la calle Postas. Inmediatamente aparece un Celedón de carne y hueso que hace aún más ensordecedor el griterío.
Seis días de fiesta y diversión animados constantemente por las cuadrillas de blusas y en los que sobresale la original Procesión de los Faroles.

 

Fiestas de invierno

Con motivo de las fiestas de Navidad, la localidad alavesa de Labastida vive de manera especial la Nochebuena. Grupos de pastores capitaneados por un Cachimorro y cubiertos de pieles recitan antiguas coplas y realizan sencillas danzas celebrando la Adoración de los Pastores. Probablemente el origen de la celebración se sitúe en antiguas misas del gallo escenificadas y la fiesta está declarada de Interés Turístico.

Otro curioso personaje centra el 21 y 22 de enero la festividad de San Vicente y San Anastasio en la localidad de Oyón-Oion: el “Katxi”. Este curioso personaje vestido con un sayo rojo y verde, es el protagonista de las fiestas patronales desde el año 1676. En su paseo por el pueblo acompañando a las autoridades, el ‘Katxi’ se revuelca por el suelo en repetidas ocasiones mientras la bandera de la villa ondea sobre él.

Para encontrar uno de los carnavales más singulares y antiguos de Álava, debemos ir a Zalduondo. También tiene un protagonista principal: “Marquitos”, un personaje de tamaño natural que encarna todos los males. Es exhibido sobre un burro por la calles del pueblo y, tras ser juzgado, es quemado en la hoguera. Le acompañan otros personajes típicos como el barrendero, el cenicero, los porreros, las ovejas y el oso.

Desfiles de carrozas recorren las calles de Vitoria-Gasteiz durante el fin de semana de Carnaval. El jueves anterior al Domingo de Carnaval se celebra también el día de "Jueves de Lardero", con grupos de escolares disfrazados que cantan por la capital alavesa y ofrecen un concierto final en la Plaza de los Fueros.

 

Semana Santa

Desde el Jueves Santo hasta el Domingo de Resurrección, varias procesiones recuerdan, en distintas localidades del territorio, la muerte y resurrección de Jesucristo. Dos ejemplos son los desfiles procesionales de Vitoria-Gasteiz y de Laguardia.

En Lagrán tras la escenificación del descenso, salen en procesión con “cirineos” encadenados a los pies que arrastran su penitencia en silencio, roto sólo por el ruido de las cadenas. Ya el Domingo de Resurrección se puede asistir a la popular “Quema de Judas”, tradición que también se celebra en Baños de Ebro y en Salinas de Añana.

En esta última localidad del Valle Salado, tras pasear el Judas por el pueblo montado en un borrico, es colgado de un “sauco” en una esquina de la plaza. A las doce comienza la procesión que se divide en dos para realizar posteriormente varios encuentros de estandartes. Finalmente se produce el encuentro entre los pasos de Jesucristo resucitado y su madre la Virgen María, y los jóvenes dan fuego al Judas al son de la música.